jueves, 22 de septiembre de 2016

Tartaletas de rosas de calabacín y crema de espinacas




Otra vez a estrujarse un poquitín el celebro para los retos que nos proponen en “Cocineros del mundo”, este mes espinacas y granadas. Como últimamente parece que me ha dado por lo dulce,para el reto me pasaré a lo salado, y propongo unas preciosas tartaletas de calabacín rellenas de crema de espinacas y champiñones.
Divertidas, fáciles y deliciosas, un tres por uno.
Ingredientes

  • 1 placa de hojaldre de unos 200 g, con forma rectangular
  • 1 calabacín

Relleno

  • 2 tazas de espinacas troceadas
  • 1 diente de ajo
  • 1 cucharada de zanahoria rallada
  • 3 champiñones picados
  • 1 puerro
  • 150 g de ricotta
  • aceite de oliva virgen 

Elaboración
En primer lugar limpiamos y troceamos todas las verduras, y los champiñones, excepto el ajo.
Seguidamente ponemos a calentar una sartén a fuego medio-alto. Vertemos unas cucharadas de aceite de oliva y añadimos un diente de ajo, cuando comience a tomar color empezamos a rehogar el puerro, después la zanahoria rallada, y a continuación los champiñones. Cocinamos todo durante unos minutos e incorporamos las espinacas, les damos unas vueltas y retiramos del fuego. Dejamos enfriar, y apartamos el diente de ajo. Una vez frio ponemos la ricotta y mezclamos. Después, introducimos el relleno en una manga pastelera con boquilla redonda.


Mientras la crema se enfría, colocamos en un bol el calabacín cortado en rodajas finas y uniformes, para ello la mandolina nos viene muy bien. Vertemos por encima agua hirviendo y las dejamos en remojo alrededor de 1 minuto. Para que las rosas tengan un  precioso color rojo, el agua hirviendo que verteremos sobre las rodajas será la de haber cocido remolacha. Las sacamos con la ayuda de una espumadera y las dejamos secar sobre papel absorbente de cocina o sobre un trapo muy limpio.

Estiramos nuestra placa de hojaldre, esta debe tener aproximadamente entre 20 y 30 cm de longitud.
Tenemos que cortar 6 tiras iguales en sentido longitudinal.
Cogemos una tira y vamos vertiendo la crema en el centro de la masa , también en sentido longitudinal.

Después vamos colocando los calabacines, uno por uno, de forma que el borde de cada rodaja descanse en el centro de la crema, y las vamos superponiendo un poco una lamina sobre otra.

Doblamos la otra mitad de la masa sobre los calabacines, y comenzamos a rodar la banda desde una punta hasta la otra, hasta formar una rosa. Por último, las vamos colocando en moldes de magdalenas o tartaletas, para que al cocinarlas no pierdan la forma.



Repetiremos esta operación con cada una de las tiras de hojaldre.
Precalentamos el horno a 190ºC, calor solo abajo, esto es importante ya que sino el calabacín se podría quemar. Hornearemos entre 12-15 minutos.
Retiramos del horno y esperamos unos 10 minutos antes de desmoldar,  y de dejar que se enfríen por completo sobre una rejilla.
Espero que os guste!!!:D

sábado, 17 de septiembre de 2016

Skoleboller (pan de escuela)




Esta semana retomamos la vuelta al cole, al menos en la zona donde yo vivo, Y para suavizar la vuelta a la rutina después de las largas vacaciones estivales, que mejor que unos bollitos noruegos dulces, extra suaves, esponjosos y mullidos, y si eso te parece poco en el centro llevan una deliciosa crema pastelera, y a los lados un baño de azúcar recubierto de coco desecado.
Como ya he comentado son típicos de Noruega, se suele poner en los almuerzos escolares, de ahí su nombre, que viene a ser:” pan de escuela”. Tradicionalmente, se ofrecían en cajas de almuerzo a los niños como un regalo especial, o se regalaban a los maestros, de ahí su nombre.
Como curiosidad, (extraída de wikipedia): En 2009, se realizó un concurso a nivel nacional en Noruega, involucrando a alumnos de escuelas de todo el país, con el propósito de incitar a los jóvenes a crear nuevas recetas de skolebrød y de elegir las mejores. El concurso se denominaba Fremtidens skolebrød ('el skolebrød del futuro') y consiguió reunir más de 80 recetas.
Aunque a los adultos también les apasiona, sobre todo acompañados de un buen café.
Como en todo cada maestrillo tiene su librillo, en la elaboración hay quien añade la mantequilla derretida junto a la leche, o quien se la añade una vez trabajada la masa. En mi caso se la añado después.
Ingredientes
Masa

  • 500 g de harina
  • 300 ml de leche templada
  • 7 g de levadura activa seca o 25 g de levadura fresca 
  • 80 g de azúcar
  • ½ cucharadita de cardamomo molido (si te gusta mucho puedes añadirla 1 cucharadita) 
  • una pizca de sal
  • 1 yema
  • ¼ cucharadita de canela molida (es opcional, no suele llevarla pero a mi me gusta)
  • 80 g de mantequilla, cortada a trocitos
  • una yema mezclada con ½ cucharadita de leche (para pincelar)

Crema de vainilla

  • 3 yemas
  • 250 ml de leche entera
  • ½ vaina de vainilla (cortamos longitudinalmente y raspamos las semillas)
  • 60 g de azúcar
  • 20 g de harina refinada de maíz
  • ½ cucharadita de extracto de vainilla (es opcional, pero le da mas sabor)

Decoración

  • 1 taza de azúcar glas
  • 1 ½  cucharadas de agua o leche
  • coco desecado rallado y sin azúcar

Elaboración
En primer lugar ponemos a calentar la leche, y la vertemos en un bol con un poco de azúcar, después espolvoreamos por encima la levadura en polvo y reservamos unos 5-10 minutos, hasta que se vuelva espumosa.
En otro recipiente incorporamos la harina tamizada, el cardamomo, la canela, el resto de azúcar, y la sal. Mezclamos. A continuación, añadimos la yema, y vamos vertiendo poco a poco los ingredientes líquidos, y vamos mezclando, la masa tiene que ser rígida pero a la vez pegajosa. Seguidamente, vertemos la masa sobre una superficie de trabajo y amasamos unos 5 minutos, después vamos incorporando la mantequilla a trozos, primero ponemos la mitad, amasamos, dejamos reposar unos minutos y añadimos el resto, e incorporamos. Si quieres ir mas rápida, cuando calientes la leche derrite en ella la mantequilla, y te ahorras el paso de añadirla al final.
Colocamos la masa en un recipiente ligeramente engrasado, lo tapamos y lo dejamos reposar en un lugar cálido hasta que doble su volumen alrededor de 1 hora.
Mientras tanto podemos ir haciendo la crema pastelera. En un tazón pequeño mezclamos las yemas, las semillas de la vaina de  vainilla, el azúcar,  y el almidón de maíz. En un cazo calentamos a fuego lento la leche y la vaina de vainilla. Una vez caliente vertemos ¼ de taza de la leche caliente en la mezcla de huevo, batimos rápidamente para que el huevo no se cuaje y a través de un colador volvemos a ponerlo todo en el cazo, y cocinamos a temperatura media-baja sin dejar de remover hasta que espese. Retiramos del fuego y le añadimos el extracto de vainilla. Lo vertemos en un recipiente y la tapamos con papel film de cocina para que no se forme una costra en la superficie.
Una vez transcurrido el tiempo de reposo, obtendremos una masa elástica y flexible que podremos manejar con facilidad.
Preparamos las bandejas de hornear con papel pergamino.
Volcamos la masa sobre la superficie de trabajo y la volvemos a amasar para extraer el aire.
La vamos dividiendo en porciones de unos 40 g aproximadamente, formamos bolitas que después aplanaremos un poco (formaremos discos gruesos), y las iremos depositando sobre la bandeja de hornear. Tenemos que hacer un gran hoyuelo en el centro de los bollitos( yo utilice la parte central del prensado de ajos), tapamos con un paño y dejamos levar 30 minutos.

Precalentamos el horno a 180ºc.
Pincelamos con yema los bollos, colocamos un poco de crema en el centro, y horneamos entre 12 -15 minutos (en mi caso fueron 12 minutos).




Una vez horneados dejamos enfriar por completo sobre una rejilla.
Cuando se hayan enfriado, colocamos el coco en un recipiente poco profundo, y preparamos el galseado (solo tenemos que mezclar los ingredientes).
Por último, bañamos el bollo en el galseado, evitando el centro, y lo cubrimos con el coco.
Que tengáis un lindo día!!!:D


martes, 6 de septiembre de 2016

Pastel de higos, nueces y almendras




Hoy os traigo una combinación ganadora: higos, almendras y nueces. Este pastel aunque no lo aparente es ligero, delicado, y fantástico, ya que los higos le aportan una gran frescura.
Ideal para llevar, si como en nuestro caso decides ir a hacer un poco de senderismo, ya que aporta mucha energía. O para afrontar la vuelta al cole y al trabajo, después de las vacaciones.



Ingredientes

  • 100 gr de almendras molidas
  • 130 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
  • 140 gr de azúcar
  • 60 gr de harina tamizada
  • 2 huevos a temperatura ambiente
  • 1 cucharadita de levadura en polvo
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • la ralladura de medio limón
  • 5 higos
  • Entre 10-15 nueces enteras
  • láminas de almendras
  • 1 cucharada de azúcar glas

Elaboración
En primer lugar ponemos en un bol la harina tamizada, la almendra molida, la levadura en polvo y la ralladura de limón,después los mezclamos y reservamos.
A continuación en otro recipiente batimos la mantequilla con el azúcar hasta obtener una consistencia de pomada, una vez  integrados vamos añadiendo los huevos de uno en uno hasta que queden bien incorporados. Seguidamente vertemos el extracto de vainilla y lo mezclamos.
Vertemos los ingredientes secos en dos veces en el recipiente de los ingredientes húmedos mezclando suavemente con movimientos de abajo arriba. Una vez estén todos los ingredientes bien unidos incorporamos los higos troceados y las nueces ligeramente picadas. Mezclamos.

Forramos la base de un molde desmontable de unos 15-18 cm de diámetro con papel de hornear, y pincelamos con mantequilla un poco los laterales. Vertemos la masa, y esparcimos por encima unas láminas de almendra.
Horneamos en horno precalentado a 180ºC durante unos 30-35 minutos, o hasta que al introducir un palito de madera en el centro del pastel  este salga limpio.
Por último, retiramos del horno y esperamos unos 10-15 minutos antes de desmoldar, dejamos enfriar por completo sobre una rejilla, y una vez esté completamente frío espolvoreamos un poco de azúcar glas por encima. Hay que tener paciencia, no hagáis como yo, que tenia tantas ganas de probarlo que le puse el azúcar glas demasiado pronto.
Que tengáis un lindo día!!!:D

sábado, 27 de agosto de 2016

Tarta de limón




La tarta de limón es un postre perfecto para estos días en los que aún hace tanta calor.
La base está riquísima, y el relleno cremoso con un toque ácido, muy refrescante.
Es aconsejable utilizar un molde desmontable de metal, ya que se obtiene a mi modo de ver, una cocción mejor de la masa, y nos facilita el desmoldar la tarta.
Ingredientes
Para la base

  • 260 gr de harina tamizada
  • 40 gr de almendra molida
  • 120 gr de azúcar
  • 140 gr de mantequilla fría
  • 3 yemas
  • ½ vaina de vainilla
  • la ralladura de un limón
  • una pizca de sal
  • 1 clara de huevo

Para el relleno

  • 90 ml de zumo de limón
  • 6 huevos + 2 yemas
  • 190 gr de azúcar
  • 300 ml de nata
  • la ralladura de 1 limón y ½

Preparación
En primer lugar, preparamos la base, para ello mezclamos la harina, el azúcar glas, la almendra molida, la sal y la mantequilla a dados, hasta que adquiera una textura arenosa.
En otro bol batimos las yemas, junto a las semillas de vainilla y la ralladura de limón.
Combinamos y mezclamos ambas preparaciones hasta obtener una masa lisa. Envolvemos en film alimentario y la guardamos en la nevera al menos 1 hora.
Pasado este tiempo estiramos la masa dejándole un grosor de unos 2mm aproximadamente. Si veis que la masa al trabajarla a quedado demasiado blanda volvemos a introducirla en la nevera 30 minutos mas.
Forramos con la masa un molde desmontable de unos 25-26 cm de diámetro, y presionamos los bordes para que queden bien definidos.
Después pinchamos la base con un tenedor y colocamos un disco de papel de hornear sobre ella, vertemos unos garbanzos secos o cualquier legumbre seca, y horneamos en horno precalentado a 180º durante unos 20 minutos,  transcurrido este tiempo, sacamos, retiramos el papel de hornear y los garbanzos, y pintamos toda la superficie con una clara de huevo ligeramente batida, esto nos asegurará que el relleno no humedezca la base y se mantenga bien crujiente. La volvemos a introducir en el horno 10 minutos mas.
Dejamos enfriar por completo.
Relleno
En primer lugar rallamos y exprimimos los limones.
A continuación, en un bol ponemos los huevos, las yemas, el zumo y la ralladura de los limones, el azúcar y la nata. Lo colocamos al baño maría y cocinamos hasta que la crema cobra ligeramente el reverso de una cuchara. Tiene que tener la consistencia de una crema inglesa muy ligera.
Colamos la crema, para evitar grumos e impurezas.
Seguidamente rellenamos la base hasta arriba, para evitar desastres rellenar la base dentro del horno.
Horneamos en horno precalentado a 120ºc durante unos 25-30 minutos aproximadamente, el centro tiene que bambolear un poco.
Por último retiramos del horno y dejamos enfriar unos 10 minutos antes de desmoldar y dejar enfriar por completo sobre una rejilla.


Decoramos, y lista para comer!

Que tengáis un lindo día!:D


viernes, 15 de julio de 2016

Croquicrakcs de pollo en samfaina



Unas deliciosas y jugosas bolitas de pollo en samfaina para aprovechar las sobras, aunque sobras pocas, mas bien cocino de mas para que quede algo para poder hacer estas sabrosas croquetas.
Están súper cremosas por dentro y muy crujientes por fuera.
Ingredientes

  • 200 gr de pollo en samfaina picado
  • 3 cucharadas de harina 
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cucharada de cebolla morada muy picada
  • 480 ml de leche entera
  • una pizca de nuez moscada
  • sal 
  • 8 cucharadas de la salsa de la samfaina

Rebozado 

  • 1 huevo
  • ½ cucharadita de leche
  • harina
  • panko

Elaboración
En primer lugar, sacamos la carne de los muslos y la picamos con el cuchillo, a mi me gusta que se vea de que están hechas las croquetas.
En una sartén amplia y caliente vertemos el aceite de oliva, a continuación incorporamos la cebolla, a temperatura media la rehogamos hasta que tome un tono mas trasparente, seguidamente incorporamos la harina y la cocinamos un poco para quitarle un poco el sabor, bajamos el fuego y vertemos la leche,    y añadimos un poco de sal y la nuez moscada rallada, mezclamos hasta obtener la consistencia de una bechamel un poco espesa.
Una vez conseguido el espesor deseado, incorporamos el pollo troceado, y seguidamente la salsa de samfaina. Mezclamos, dejamos cocinar 1 minuto, y vertemos la mezcla en un recipiente. Lo tapamos con papel film pegado a la superficie para que no se cree costra. Lo ideal es dejar la masa enfriar toda la noche en la nevera una vez esté fría.
Por último, sacamos la masa de la nevera una vez transcurrido el tiempo, y las vamos pasando primero por harina, luego por la mezcla de huevo y leche, y por último por el panko.
Ponemos a calentar una sartén con abundante  aceite de girasol, incorporamos un ajo y cuando este comience a calentarse el aceite está caliente, vamos friendo las bolitas en tandas pequeñas para que no baje la temperatura del aceite (media-alta), las sacaremos sobre un plato cubierto con papel de cocina absorbente una vez estén doradas.


lunes, 27 de junio de 2016

Pollo en samfaina




Ando un poco perdida últimamente, la verdad es que estoy un poco liada.
La receta de hoy es muy sencilla, y de las que siguen buenísimas al día siguiente, así que es ideal para dejarla preparada, pasarse toda la mañana en la playa y disfrutarla al llegar a casa.
Pero también tiene otras ventajas que ya os mostraré, para ello hay que hacer siempre un poco de mas.
Ingredientes

  • 12 muslitos de pollo 
  • 9-10 tomates medianos
  • 1 berenjena mediana tirando a grande
  • 1 calabacín
  • 1 pimiento verde (italiano, no lamuyo)
  • 1 pimiento rojo
  • 1 cebolla 
  • 4 dientes de ajo
  • 1 hoja de laurel
  • un poco de tomillo, romero, y mejorana (a poder ser frescos)
  • ½ taza de vino
  • ½ taza de agua
  • sal y pimienta
  • aceite de oliva
  • aceite de girasol para freír o dorar

Elaboración
En primer lugar picamos toda la verdura en brunoise (menos los dientes de ajo, y los tomates), después lavamos bien los muslitos de pollo y luego los secamos con papel de cocina. Los salpimentamos y los freímos hasta que estén dorados, deben quedar bien hechos por dentro.
En una olla con agua hirviendo escaldamos los tomates, luego los sacamos, los pelamos y los troceamos.
Una vez lo tenemos todo preparado ponemos al fuego una cazuela con aceite de oliva y los ajos enteros y pelados (al dejarlos enteros es mas fácil retirarlos después), cuando comiencen a dorarse ligeramente añadimos los pimientos, pasados unos minutos la cebolla, rehogamos un poco y incorporamos la berenjena y el calabacín. Cocinamos unos 5 minutos las verduras junto con las hierbas aromáticas, a continuación ponemos el tomate troceado, y lo dejamos haciéndose unos minutos.
Después vertemos el vino y el agua, removemos y esperamos a que rompa a hervir, bajamos el fuego a medio bajo, añadimos el pollo y dejamos cocinar lentamente hasta que reduzca bastante, entre 30-40 minutos.


martes, 31 de mayo de 2016

Panna Cotta de limón y lima kaffir, y jarabe de fresa





Llega el calor y apetece tomar postres fresquitos y comidas mas ligeras.
Esta panna cotta es perfecta para cumplir estas espectativas, ya que no se trata de llenar el vaso hasta los bordes sino de que sea el complemento perfecto de una comida. Se como bien fria, con fruta y bañada en un sirope natural de fresas y limón. Todo un vicio.
Ingredientes

  • 300 ml de nata
  • 300 ml de leche
  • 6 hojas de lima kaffir
  • la ralladura de la piel de un limón
  • 1/4 taza de azúcar blanco
  • 3 hojas de gelatina
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla

Jarabe de fresa y limón

  • 1  1/2 taza de agua
  • 1 taza de azúcar
  • la ralladura de la piel de 1 limón
  • el zumo de medio limón
  • entre 5 y 6 fresas pequeñas

Para acompañar

  • fresas

Elaboración
En una cacerola ponemos la nata, la leche, las hojas de lima kaffir, la ralladura del limón y el azúcar, removemos un poco para que el azúcar quede integrado. Cocinamos a fuego medio bajo hasta justo antes de que comience a hervir. Seguidamente retiramos del fuego, y dejamos reposar 1 hora, o como en mi caso toda la noche.
A continuación (o al día siguiente), colamos la mezcla y volvemos a calentar a fuego lento. Mientras colocamos las hojas de gelatina en un recipiente con agua duramte 7 minutos aproximadamente, o hasta que esten suaves. Las vamos escurriendo y retirando el esceso de agua de una en una y las incorporamos en la cacerola hasta integrarlas. Añadimos el extracto de vainilla, mezclamos y vertemos en vasos o copas, solo hasta la mitad. Refrigeramos mínimo 4 horas.
Para hacer el jarabe de fresas y limón, calentamos en un cazo el agua, el azúcar y la ralladura de limón. Revolvemos hasta que el azúcar se a disuelto por completo. Cocinamos por  1 minuto, después retiramos del fuego y le añadimos el zumo de limón. Retiramos y dejamos enfriar. Si decides dejar infusionada la nata por la noche, prepara el jarabe también y lo dejas reposar el mismo tiempo.
Por último, verte el jarabe en el vaso de la batidora junto a las fresas y tritura bien. Seguidamente colamos el jarabe y lo ponemos en una jarrita.
Finalmente sacamos las panna cottas de la nevera, le añadimos unas fresas y vertemos el jarabe por encima.