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martes, 31 de mayo de 2016

Panna Cotta de limón y lima kaffir, y jarabe de fresa





Llega el calor y apetece tomar postres fresquitos y comidas mas ligeras.
Esta panna cotta es perfecta para cumplir estas espectativas, ya que no se trata de llenar el vaso hasta los bordes sino de que sea el complemento perfecto de una comida. Se como bien fria, con fruta y bañada en un sirope natural de fresas y limón. Todo un vicio.
Ingredientes

  • 300 ml de nata
  • 300 ml de leche
  • 6 hojas de lima kaffir
  • la ralladura de la piel de un limón
  • 1/4 taza de azúcar blanco
  • 3 hojas de gelatina
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla

Jarabe de fresa y limón

  • 1  1/2 taza de agua
  • 1 taza de azúcar
  • la ralladura de la piel de 1 limón
  • el zumo de medio limón
  • entre 5 y 6 fresas pequeñas

Para acompañar

  • fresas

Elaboración
En una cacerola ponemos la nata, la leche, las hojas de lima kaffir, la ralladura del limón y el azúcar, removemos un poco para que el azúcar quede integrado. Cocinamos a fuego medio bajo hasta justo antes de que comience a hervir. Seguidamente retiramos del fuego, y dejamos reposar 1 hora, o como en mi caso toda la noche.
A continuación (o al día siguiente), colamos la mezcla y volvemos a calentar a fuego lento. Mientras colocamos las hojas de gelatina en un recipiente con agua duramte 7 minutos aproximadamente, o hasta que esten suaves. Las vamos escurriendo y retirando el esceso de agua de una en una y las incorporamos en la cacerola hasta integrarlas. Añadimos el extracto de vainilla, mezclamos y vertemos en vasos o copas, solo hasta la mitad. Refrigeramos mínimo 4 horas.
Para hacer el jarabe de fresas y limón, calentamos en un cazo el agua, el azúcar y la ralladura de limón. Revolvemos hasta que el azúcar se a disuelto por completo. Cocinamos por  1 minuto, después retiramos del fuego y le añadimos el zumo de limón. Retiramos y dejamos enfriar. Si decides dejar infusionada la nata por la noche, prepara el jarabe también y lo dejas reposar el mismo tiempo.
Por último, verte el jarabe en el vaso de la batidora junto a las fresas y tritura bien. Seguidamente colamos el jarabe y lo ponemos en una jarrita.
Finalmente sacamos las panna cottas de la nevera, le añadimos unas fresas y vertemos el jarabe por encima.


lunes, 18 de enero de 2016

Medallones de "Leche Frita"




Ya tenemos a la vuelta de la esquina el Carnaval, una ocasión mas para disfrazarse y degustar los dulces típicos de estas fechas.
La leche frita junto con los buñuelos y las torrijas, son de los dulces mas conocidos, dentro del territorio español.
Se trata de un postre muy sencillo y humilde, que se realiza con pocos ingredientes:leche, harina de maíz, canela, azúcar y piel de limón. La crema que se obtiene al cocinar todos estos ingredientes se enfriá tradicionalmente en un molde cuadrado o rectangular, luego se cortan tiras y se fríen.
Pero esta vez se me ocurrió que podía utilizar el molde de silicona de las magdalenas para enfriarlo, y ha sido un verdadero descubrimiento, salen perfectas, todas iguales y muy lindas. Lo mejor que puedes elegir el grosor que mas te guste, desde hoy mi leche frita se enfriará siempre en moldes de silicona, otra idea si queréis la tradicional forma rectangular, es enfriar la masa en un molde de silicona para “financiers”.
Ingredientes
(con esta cantidad tienes para 6 unidades)

  • ½ litro de leche entera
  • 50 gr. de harina de maíz
  • 40 gr. de azúcar
  • ½ de la piel de una naranja
  • ½ de la piel de un limón (evitar en lo posible la parte blanca, amarga)
  • 1 rama de canela

Para rebozar

  • harina
  • 2 huevos
  • azúcar
  • canela molida

Para freír

  • aceite de girasol o aceite suave de oliva
  • un trozo de piel de limón

Elaboración
En mi caso la preparación la comienzo un día antes para que la leche se impregne de mas aroma.
En primer lugar ponemos a hervir la leche con la rama de canela, la piel de naranja y la de limón.
Este es el momento, en que yo la dejo reservada hasta la noche, que es cuando preparo la crema, si quieres ir por el camino rápido espera a que se temple un poco y continua con la receta.
Porque la preparo por la noche, por el enfriado, si la dejas reposar toda la noche en la nevera te será mucho mas fácil trabajarla después, ya que estará muy compacta.
Una vez transcurrido el tiempo de aromatizar la leche, la colamos. Después  colocamos en un recipiente  la harina y el azúcar, y poco a poco vamos vertiendo la  ½ de la leche y disolvemos  hasta formar una especie de papilla, lisa y  homogénea. Luego incorporamos el resto de la leche y mezclamos.
Seguidamente, pasamos todo a la cazuela y cocinamos (sin dejar de remover) a fuego medio hasta que espese, debe quedar bastante mas espesa que la bechamel, tiene la consistencia parecida a la de las croquetas. Tardará entre 5-8 minutos aproximadamente.
A continuación, vierte la crema en los huecos del molde para magdalenas (o cupcakes), en mi caso puse tres cucharadas soperas en cada uno. Si lo prefieres realizar a la forma tradicional, utiliza un molde rectangular bajo.

Deja enfriar a temperatura ambiente, y luego deja que repose toda la noche en la nevera ( ¡Ojo, nunca tapes la crema cuando se está enfriando!).
Una vez estén bien cuajados los medallones, preparamos  tres  cuencos: uno con harina,  otro con huevo batido y el tercero con una mezcla de azúcar y canela molida, y un plato con papel de cocina absorbente.
Vamos desmoldando los medallones a medida que los vayamos friendo.
Ponemos a calentar una sartén con abundante aceite a temperatura media. Para saber el punto de cocción  adecuado colocamos un trozo de cascara de limón en el aceite,  cuando empiece a freírse comenzamos a pasar la crema por harina primero y luego por huevo, escurrimos el sobrante e introducimos en el aceite. No poner mas de dos porque bajamos la temperatura del aceite.
Los cocinamos hasta que estén doraditos por los dos lados.
Luego los vamos sacando y colocando sobre el plato con papel de cocina absorbente.
Finalmente, los rebozamos en la mezcla de azúcar y canela molida.








lunes, 17 de agosto de 2015

Lemon Curd



Como acabo de llegar de una escapada con amigas, de Irlanda (la costa norte del condado de Antrim, donde se encuentra la calzada del gigante, Galway, Cashel, Kilkenny), os dejo una receta rápida y con la que podréis realizar un sinfín de recetas dulces.


El viaje ha sido lindo pero las personas que hemos conocido aún lo son más.

Ingredientes
La ralladura de un limón
85 gr. de mantequilla
2 huevos
2 yemas
125 ml de zumo de limón
100 gr. de azúcar (70 gr. de azúcar si te gusta bastante ácido, 100 gr. si te gusta medio medio, y entre 150 y 200 gr. si te gusta mas dulce)
Elaboración
En primer lugar mezclaremos en un bol resistente al calor (ya que irá al baño maría) la ralladura de limón y el azúcar.
Preparamos una ollita con agua, esta no debe llegar a tocar la parte inferior del bol.
Colocamos encima el recipiente con el azúcar y la ralladura de limón, y le añadimos el zuno de limón y la mantequilla, cocinaremos a fuego suave hasta que la mantequilla se derrita y el azúcar se haya disuelto, pero sin que llegue a hervir.
                                        



En un recipiente a parte batiremos los huevos con las yemas y se los añadiremos a la mezcla a través de un colador para evitar impurezas.
Después cocinaremos a fuego suave sin dejar de remover hasta que la mezcla espese.
Por último retiraremos del fuego y dejaremos enfriar.
Si no vamos a utilizar el Lemon Curd inmediatamente, lo verteremos en un bote esterilizado, cerramos bien, y lo ponemos a hervir durante unos 10 minutos aproximadamente. Lo dejaremos enfriar boca abajo al igual que las mermeladas. Puede conservarse durante varias semanas en el frigorífico.





viernes, 17 de julio de 2015

Coulant de chocolate



Un suculento postre que casa muy bien con un delicioso helado.
He utilizado la receta rápida de este postre, lo único que tenemos que tener en cuenta es la temperatura y el tiempo de cocción. Hay muchas recetas y los tiempos varían entre 7 y 12 minutos, mi consejo es que sacrifiquéis uno  de los coulants y de este modo podréis saber la temperatura y el tiempo exacto de cocción. En mi horno tardaron 8 minutos a 180º C.
Otro consejo es untar el molde que vayamos a utilizar con un poco de mantequilla y que lo espolvoreéis con cacao en polvo, de esta forma evitamos que se queden pegados.
Ingredientes
250 gr. de chocolate negro
100 gr. de mantequilla
100 gr. de azúcar
2 huevos enteros
2 yemas
1 cucharadita de cacao en polvo
Una pizca de sal
1 cucharada de café
2 cucharaditas de extracto de vainilla
50 gr. de harina
Para los moldes
Un poco de mantequilla y cacao en polvo
Elaboración
En primer lugar calentaremos el horno a 180º C, calor arriba y abajo.
Seguidamente engrasamos los moldes con un poco de mantequilla y espolvoreando cacao. Como ahora hace mucho calor los dejamos en la nevera hasta que vayamos a utilizarlos.

A continuación, montamos los huevos enteros junto con el azúcar.
Después fundimos el chocolate, bien al baño maría o en el microondas (en fracciones de 15 segundos), y le añadimos las yemas.
Ahora fundimos la mantequilla (en intervalos de 10 segundos) y se la incorporamos a la mezcla de chocolate y yemas, junto con el café y el extracto de vainilla. Seguidamente, lo añadimos todo a la mezcla anterior de huevos y azúcar.
Por último, tamizamos la harina junto al cacao y los incorporamos hasta obtener una masa homogénea. Para facilitarnos el trabajo podemos introducir la mezcla en una manga pastelera.
Rellenamos los moldes con ¾ partes de la mezcla de coulant.
Los horneamos, en mi caso 8 minutos a 180º C.

Una vez horneados los dejamos reposar unos 3  minutos antes de desmoldar sobre un plato.



miércoles, 29 de abril de 2015

Pastel 3 leches con ganache de chocolate blanco a la vainilla





Este pastel me trae a la memoria recuerdos de antaño, me lo enseñó a hacer una amiga mexicana, y la primera vez que lo cociné fue hace unos dos años para alguien muy especial.
Es uno de los pasteles mas populares y vendidos en todo México. Se trata de un pastel húmedo, dulce, sedoso y seductor, una verdadera delicia que se desvanece en la boca.
La base es un bizcocho esponjoso de vainilla que va empapado de una salsa realizada tradicionalmente con tres tipos de leche: leche condensada, leche evaporada y leche normal, en algunas versiones esta última (este es mi caso) se sustituye por nata.
Suele llevar una cobertura de crema chantilly, merengue o ganache de chocolate. Como este mes el reto es el chocolate, esta última es la opción que yo he elegido.
Con las cantidades que os doy me salieron unos 10 pastelitos, de este modo los regalo y no me los como que el bikini esta ya a la vuelta de la esquina.
Con esta receta participo en el Reto de Abril 2015 de Cocineros de Mundo en el apartado de Dulce

Ingredientes
Para el bizcocho
70 gr. de harina de reposteria tamizada
3 huevos (talla M), separamos las claras de las yemas
60 gr. de azúcar blanco granulado (40 gr. para batir con las yemas, 20 gr. para montar con las claras)
1 cucharadita de levadura en polvo
1 cucharadita de extracto de vainilla
Una pizca de sal
Para la salsa
150 gr. de leche evaporada
150 gr. de leche condensada
100 gr. de nata
Para la cobertura
300 gr. de chocolate blanco
150 gr. de nata
½ vaina de vainilla
Elaboración 
Precalentamos el horno a 180ºC, calor arriba y abajo.
En primer lugar preparamos la base de bizcocho para nuestros pastelitos.
Comenzamos separando las claras de las yemas de los huevos, reservamos estas últimas, y las montamos con la ayuda de la batidora eléctrica de varillas las claras con una pizca de sal hasta formar picos suaves, sin dejar de batir iremos añadiendo el azúcar poco a poco en forma de llovizna y seguiremos batiendo hasta formar picos firmes.
En otro bol batimos las yemas con el azúcar con la ayuda de la batidora eléctrica de varillas durante unos 5-6 minutos, hasta conseguir una crema densa, cremosa y de un color pálido, después le incorporamos la vainilla y batimos un poco hasta incorporarla.
Seguidamente, vertemos la crema de yemas con mucho cuidado sobre el merengue y muy suavemente, con la ayuda de la espátula, vamos realizando movimientos envolventes de abajo arriba, intentando no perder mucho volumen.
A continuación, añadimos la harina tamizada con la levadura, y la incorporamos con la espátula con movimientos delicados.
Yo he utilizado moldes de silicona individuales, si quieres realizar un solo bizcocho prepara el molde con mantequilla y papel de hornear.
Vertemos la mezcla en los moldes (3/4 partes de su capacidad) y horneamos durante unos 15 minutos, si utilizas un único molde estará alrededor de unos 25 minutos, o hasta que al pincharlo en el centro con el palito de madera este salga limpio.
Una vez horneado lo dejamos reposar en el molde unos 10-15 minutos antes de desmoldar.




Para preparar la salsa mezclamos en un bol los dos tipos de leche y la nata.
Desmoldamos los pastelitos y los colocamos en una fuente o bandeja un poco profunda, como voy a realizar una decoración en forma de rosa con la ganache los coloco boca abajo para que la superficie lisa me quede en la parte de arriba. Pinchamos un poco la superficie del bizcocho con un palillo, y vertemos por encima la salsa. Yo envuelvo la bandeja  con papel film y dejo reposar los pasteles en la nevera toda la noche (con el papel film evitamos que cojan olores).


Para preparar la ganache, colocamos al baño maría un bol resistente al calor, añadimos el chocolate blanco troceado, la pulpa de la ½ vaina de vainilla y la nata. Vamos removiendo hasta conseguir que el chocolate este completamente diluido. Retiramos y dejamos enfriar antes de dejarlo reposar toda la noche en la nevera.
Por último, realizamos el montaje, para ello montaremos el ganache de chocolate blanco con la ayuda de la batidora eléctrica de varillas.
Lo introducimos en una manga pastelera provista de una boquilla de estrella abierta y realizamos en cada pastel un rosetón, desde el centro avanzando en espiral hacia fuera.

jueves, 19 de marzo de 2015

Crema Catalana




Para el día del padre una receta muy especial típica de Cataluña: la crema catalana. Vendría a ser como una natilla un poco mas densa a la que un poco antes de servir se cubre con una capa de azúcar, la cual se suele quemar con un hierro al rojo vivo  o con un soplete (que es mi caso, porque mi madre no se acuerda de donde dejo el quemador que lleva en la familia años), y de este modo se crea un delicioso contraste entre la sedosa crema y la crujiente capa superior de azúcar quemada.
La leche se suele aromatizar con canela en rama, piel de limón o naranja, nunca con vainilla, pero no me he podido resistir y le he incorporado ½ cucharadita de extracto de vainilla. Como siempre aromaticé la leche la noche anterior para que el sabor se intensificara.
Ingredientes
500 ml de leche entera
90 g de azúcar
6 yemas
30 g de harina de maíz refinada
La cáscara de un limón
1 palo de canela
½ cucharadita de extracto de vainilla (opcional)
Azúcar extra para quemar

Elaboración 
En primer lugar pondremos a calentar la leche, con la cáscara de limón, el palo de canela y la mitad del azúcar, hasta que hierva, después retiraremos del fuego y removeremos fuera un poco. Si como yo decidís hacerlo la noche anterior no hace falta que guardéis un poco de leche fría,  sino hay que reservar una poca. En este último caso podemos esperar unos 10 minutos antes de verter la leche sobre las yemas. Retiramos la cáscara de limón y el palo de canela.
En un bol colocamos las yemas con la leche reservada y el azúcar restante, mezclamos bien. Después añadimos la harina de maíz refinada, y lo volvemos a mezclar todo muy bien hasta que no quede ningún grumo. Si la leche está caliente, echaremos primero un poco la integramos y luego vertemos el resto, si esta fría puedes verterla de golpe o en dos veces para mezclarla mejor.


Para el paso siguiente puedes utilizar dos métodos, o hacerla directamente en una cazuela, o al baño maría, esta última es la opción que he escogido yo, ya que queda una consistencia más ligera y suave, de esta forma evitamos que la crema hierva y que se formen grumos.
Para ello colocaremos los ingredientes en un bol resistente al calor, y lo colocaremos encima de una cazuela en la que habremos puesto a calentar agua, esta no puede llegar a tocar el recipiente sino el huevo cuajará.

Mientras nuestra crema se calienta tendremos que ir removiendo constantemente con unas varillas manuales, se espesará a los 10-15 minutos aproximadamente.

A continuación, la vertemos en moldes y la dejamos enfriar unas 4 horas. Hasta que este fría fuera de la nevera y después en el frigorífico.

Finalmente, unos 15 minutos antes de servir espolvoreamos la parte superior de la crema con azúcar y luego la quemamos con un soplete o con el hierro típico de la crema catalana.


Feliz día del padre a tod@s!!!!!

sábado, 31 de enero de 2015

Panna cotta con fresas maceradas en moscatel y zumo de naranja






El amor ya está en el aire, y eso se nota en la red, así que comencemos con la operación San Valentín.
Os propongo para una velada muy especial (aunque yo soy de las que piensa que el amor se gana día a día y no en un día concreto) una panna cotta ligera y cremosa, acompañada de fresas maceradas en zumo de naranja y moscatel.
Con estas cantidades os salen dos en un vaso de un tamaño medio, si queréis hacer más solo tenéis que doblar las cantidades.
Cosas a tener en cuenta:
La relación nata/gelatina, con estas cantidades queda firme pero muy cremosa.
El tiempo de reposo, no seamos impacientes, mínimo 4 horas en un lugar frío.
Si queréis darle la forma inclinada, primero yo la tuve 1 hora fuera de la nevera para que comenzara a cuajarse en el mismo lugar donde la vertí en el vaso, para que en el camino hasta la nevera no se manchara.
Si le dais la forma inclinada, primero colarla, porque sino, y esto me pasó a mi la primera vez que la hice, se quedarán todas las semillitas de la vainilla concentradas en un punto, y parece la panna cotta de los “Ciento y un dálmatas”.
Ingredientes
300 g de nata
1 ½ de hojas de gelatina
30 g de azúcar (podéis ponerle un poquitín más si queréis, con esta cantidad no sale muy dulce, pero a mi me gusta así)
La pulpa de ½ vaina de vainilla
Para las fresas
Unas 15 fresas (un paquete mediano)
2 cucharadas de azúcar
El zumo de ½ naranja, o el de una mandarina
50 ml de moscatel
Elaboración
En primer lugar, pondremos la gelatina en remojo (agua fría).

Seguidamente colocaremos en una cacerola el azúcar y el interior de la vainilla. Mezclaremos bien para que las semillas se distribuyan correctamente.

Después verteremos un poco de nata y diluiremos con unas varillas el azúcar con la vainilla, de este modo aún dispersaremos mejor la pulpa.


Incorporaremos el resto de la nata, mezclaremos y lo llevaremos a fuego lento hasta que la nata comience a temblar, un poco antes de que comience a hervir.


Retirar del fuego, esperar un minuto, escurrimos la gelatina y la incorporamos una a una, mezclando muy bien hasta integrarla en cada adición.
Para darle la forma inclinada, hay que tener preparados los recipientes en un lugar que luego podamos llevar a la nevera sin que se mueva el contenido. En mi caso utilicé una cestita de mimbre y puse alrededor de los vasos papel de hornear para inmovilizarlos, en la forma inclinada deseada.

Colamos la nata y la vertemos en una jarrita de esta forma nos será más fácil introducirla en los vasos sin manchar. Lo dejamos reposar 1 hora aproximadamente en el mismo sitio, y luego 3-4 horas mínimo en la nevera.

Mientras preparamos las fresas. Una vez limpias las troceamos en 4 trozos y las ponemos en un bol, añadimos el azúcar removemos y esperamos unos 20 minutos. Después incorporamos el zumo de ½ naranja y el moscatel. Mezclar y tapar con papel film y a la nevera.


Cuando la panna cotta ya esté sólida la incorporamos y colocamos las fresas en el hueco que queda.