viernes, 15 de julio de 2016

Croquicrakcs de pollo en samfaina



Unas deliciosas y jugosas bolitas de pollo en samfaina para aprovechar las sobras, aunque sobras pocas, mas bien cocino de mas para que quede algo para poder hacer estas sabrosas croquetas.
Están súper cremosas por dentro y muy crujientes por fuera.
Ingredientes

  • 200 gr de pollo en samfaina picado
  • 3 cucharadas de harina 
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cucharada de cebolla morada muy picada
  • 480 ml de leche entera
  • una pizca de nuez moscada
  • sal 
  • 8 cucharadas de la salsa de la samfaina

Rebozado 

  • 1 huevo
  • ½ cucharadita de leche
  • harina
  • panko

Elaboración
En primer lugar, sacamos la carne de los muslos y la picamos con el cuchillo, a mi me gusta que se vea de que están hechas las croquetas.
En una sartén amplia y caliente vertemos el aceite de oliva, a continuación incorporamos la cebolla, a temperatura media la rehogamos hasta que tome un tono mas trasparente, seguidamente incorporamos la harina y la cocinamos un poco para quitarle un poco el sabor, bajamos el fuego y vertemos la leche,    y añadimos un poco de sal y la nuez moscada rallada, mezclamos hasta obtener la consistencia de una bechamel un poco espesa.
Una vez conseguido el espesor deseado, incorporamos el pollo troceado, y seguidamente la salsa de samfaina. Mezclamos, dejamos cocinar 1 minuto, y vertemos la mezcla en un recipiente. Lo tapamos con papel film pegado a la superficie para que no se cree costra. Lo ideal es dejar la masa enfriar toda la noche en la nevera una vez esté fría.
Por último, sacamos la masa de la nevera una vez transcurrido el tiempo, y las vamos pasando primero por harina, luego por la mezcla de huevo y leche, y por último por el panko.
Ponemos a calentar una sartén con abundante  aceite de girasol, incorporamos un ajo y cuando este comience a calentarse el aceite está caliente, vamos friendo las bolitas en tandas pequeñas para que no baje la temperatura del aceite (media-alta), las sacaremos sobre un plato cubierto con papel de cocina absorbente una vez estén doradas.


lunes, 27 de junio de 2016

Pollo en samfaina




Ando un poco perdida últimamente, la verdad es que estoy un poco liada.
La receta de hoy es muy sencilla, y de las que siguen buenísimas al día siguiente, así que es ideal para dejarla preparada, pasarse toda la mañana en la playa y disfrutarla al llegar a casa.
Pero también tiene otras ventajas que ya os mostraré, para ello hay que hacer siempre un poco de mas.
Ingredientes

  • 12 muslitos de pollo 
  • 9-10 tomates medianos
  • 1 berenjena mediana tirando a grande
  • 1 calabacín
  • 1 pimiento verde (italiano, no lamuyo)
  • 1 pimiento rojo
  • 1 cebolla 
  • 4 dientes de ajo
  • 1 hoja de laurel
  • un poco de tomillo, romero, y mejorana (a poder ser frescos)
  • ½ taza de vino
  • ½ taza de agua
  • sal y pimienta
  • aceite de oliva
  • aceite de girasol para freír o dorar

Elaboración
En primer lugar picamos toda la verdura en brunoise (menos los dientes de ajo, y los tomates), después lavamos bien los muslitos de pollo y luego los secamos con papel de cocina. Los salpimentamos y los freímos hasta que estén dorados, deben quedar bien hechos por dentro.
En una olla con agua hirviendo escaldamos los tomates, luego los sacamos, los pelamos y los troceamos.
Una vez lo tenemos todo preparado ponemos al fuego una cazuela con aceite de oliva y los ajos enteros y pelados (al dejarlos enteros es mas fácil retirarlos después), cuando comiencen a dorarse ligeramente añadimos los pimientos, pasados unos minutos la cebolla, rehogamos un poco y incorporamos la berenjena y el calabacín. Cocinamos unos 5 minutos las verduras junto con las hierbas aromáticas, a continuación ponemos el tomate troceado, y lo dejamos haciéndose unos minutos.
Después vertemos el vino y el agua, removemos y esperamos a que rompa a hervir, bajamos el fuego a medio bajo, añadimos el pollo y dejamos cocinar lentamente hasta que reduzca bastante, entre 30-40 minutos.


martes, 31 de mayo de 2016

Panna Cotta de limón y lima kaffir, y jarabe de fresa





Llega el calor y apetece tomar postres fresquitos y comidas mas ligeras.
Esta panna cotta es perfecta para cumplir estas espectativas, ya que no se trata de llenar el vaso hasta los bordes sino de que sea el complemento perfecto de una comida. Se como bien fria, con fruta y bañada en un sirope natural de fresas y limón. Todo un vicio.
Ingredientes

  • 300 ml de nata
  • 300 ml de leche
  • 6 hojas de lima kaffir
  • la ralladura de la piel de un limón
  • 1/4 taza de azúcar blanco
  • 3 hojas de gelatina
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla

Jarabe de fresa y limón

  • 1  1/2 taza de agua
  • 1 taza de azúcar
  • la ralladura de la piel de 1 limón
  • el zumo de medio limón
  • entre 5 y 6 fresas pequeñas

Para acompañar

  • fresas

Elaboración
En una cacerola ponemos la nata, la leche, las hojas de lima kaffir, la ralladura del limón y el azúcar, removemos un poco para que el azúcar quede integrado. Cocinamos a fuego medio bajo hasta justo antes de que comience a hervir. Seguidamente retiramos del fuego, y dejamos reposar 1 hora, o como en mi caso toda la noche.
A continuación (o al día siguiente), colamos la mezcla y volvemos a calentar a fuego lento. Mientras colocamos las hojas de gelatina en un recipiente con agua duramte 7 minutos aproximadamente, o hasta que esten suaves. Las vamos escurriendo y retirando el esceso de agua de una en una y las incorporamos en la cacerola hasta integrarlas. Añadimos el extracto de vainilla, mezclamos y vertemos en vasos o copas, solo hasta la mitad. Refrigeramos mínimo 4 horas.
Para hacer el jarabe de fresas y limón, calentamos en un cazo el agua, el azúcar y la ralladura de limón. Revolvemos hasta que el azúcar se a disuelto por completo. Cocinamos por  1 minuto, después retiramos del fuego y le añadimos el zumo de limón. Retiramos y dejamos enfriar. Si decides dejar infusionada la nata por la noche, prepara el jarabe también y lo dejas reposar el mismo tiempo.
Por último, verte el jarabe en el vaso de la batidora junto a las fresas y tritura bien. Seguidamente colamos el jarabe y lo ponemos en una jarrita.
Finalmente sacamos las panna cottas de la nevera, le añadimos unas fresas y vertemos el jarabe por encima.


jueves, 26 de mayo de 2016

Pastel Vero Amore






Os propongo un delicioso pastel de chocolate con crema de café y praliné de avellanas, todo regado con un  increíble caramelo de café. La combinación perfecta, por ello le he puesto el nombre de “vero amore”, porque enlaza dos de mis sabores preferidos en la repostería: el chocolate y el café.
Este reto de “Chocolates Valor” me ha venido como anillo al dedo para experimentar y combinar.
Es un poco trabajoso, pero si nos organizamos en seguida lo tenemos elaborado, y la verdad es que merece la pena. En mi caso deje todas las preparaciones realizadas por la noche, mientras hacia la cena y recogía la cocina iba elaborando.
Ingredientes
Para el bizcocho de chocolate y crema de whisky

  • 150 ml de aceite de girasol
  • 170 gr. de azúcar
  • 5 huevos (separadas las yemas de las claras)
  • 190 gr.  de Chocolate Valor -Colección Maestro Torreblanca-
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 150 ml de leche entera
  • 150 gr. de harina tamizada
  • 100 gr de almendra molida
  • 40 gr de cacao Puro en Polvo 0% azúcares añadidos valor 
  • 1 sobre de levadura en polvo
  • 60 ml de crema de whisky
  • Para el jarabe líquido de café
  • 100 gr de azúcar
  • 100 ml de agua
  • 30 ml de café
  • Para el jarabe denso de café
  • 100 gr de azúcar
  • 100 ml de agua
  • 40 ml de café

Praliné de avellanas

  • 1 taza de avellanas
  • ½ taza de nueces
  • 80g de azúcar moreno
  • Ganache de chocolate a la crema de whisky
  • 400 ml de nata 
  • 500 gr de Chocolate Valor -Colección Maestro Torreblanca-
  • 35 ml de crema de whisky

Crema de café

  • 100 ml de leche (reservamos 30 ml para mezclar con las yemas)
  • 160 ml de café fuerte
  • 3 yemas
  • 90 gr de azúcares
  • 1 cucharada de harina de maíz refinada

Moca queso crema

  • la ½ de la crema de café
  • 300 gr de queso crema
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 100 ml de nata montada

Elaboración
Para el bizcocho de Chocolate y Crema de whisky
Precalentamos el horno a 180ºC, calor arriba y abajo.
Engrasamos tres  moldes redondos de unos 18 o 20 cm de diámetro, y les forramos el fondo con papel de horno.
Trocearemos el chocolate y lo colocaremos en un cuenco apto para microondas junto a la mitad de la leche. En el microondas lo he tenido 1 minuto y 20 segundos, en intervalos de tres (30-30-20 segundos respectivamente).
En un recipiente, tamizamos la harina junto al cacao y la levadura en polvo, seguidamente añadimos la almendra molida.
En otro cuenco, mezclamos el aceite junto al azúcar con unas varillas manuales. A continuación, añadimos las yemas una a una y mezclaremos cada vez hasta que queden bien integradas.
En este punto, incorporamos el chocolate derretido y el extracto de vainilla.
Removemos bien para que la mezcla quede homogénea. Seguidamente, pondremos la ½ de la harina tamizada junto a la levadura, las almendras, y el cacao en polvo, incorporándolos a la masa sin batir, sino removiendo con dulzura. Después, vertemos el licor y la segunda ½ de la harina tamizada, y volvemos a mezclar.
Por último, montamos las claras a punto de nieve con las varillas eléctricas, e incorporaremos a la masa suavemente con movimientos envolventes de abajo hacia arriba. Primero solo la mitad de las claras, en este paso no tenemos que ser tan meticulosos, ya que la mezcla es más compacta y nos conviene aligerarla un poco, con la segunda mitad si tenemos que ser más delicados y la añadimos en tres veces, hasta conseguir una textura de mus.
Por último vertemos la mezcla en los moldes, y horneamos durante uso 30 minutos aproximadamente o hasta que al introducir en el interior del bizcocho un palito este salga limpio.
Esperamos unos minutos antes de desmoldar, y luego dejamos enfriar los bizcochos  por completo sobre una rejilla.
Para el jarabe de café
Vertemos todos los ingredientes en un cazo y dejamos hervir suavemente hasta que el azúcar se disuelva. Retiramos de fuego y dejamos enfriar.
Para el jarabe denso de café
Vertemos el agua y el azúcar en un cazo. Dejamos cocinar a fuego alto hasta que comience a hervir, después bajamos el fuego y cocinamos durante unos 7-10 minutos. Debe de quedar un poco denso. Pasado este tiempo añadimos el café templado mezclamos y retiramos del fuego.
Ganaché de chocolate a la crema de whisky
Colocamos el chocolate troceado junto a la nata y la crema de whisky en un recipiente o bien apto para el fuego (para utilizar la técnica de baño maría) o bien apto para el microondas. Yo no me compliqué mucho y lo hice en el microondas, en intervalos cortos de 30, 30, y 20 segundos respectivamente. Retiramos del calor y batimos hasta que esté suave. A continuación, dejamos enfriar a temperatura ambiente.
Por último, una vez frio tapamos con papel film y dejamos reposar en la nevera toda la noche.
Crema de café
La crema de café se realiza y igual que una crema pastelera.
En primer lugar reservaremos un poco de leche, el resto lo pondremos a calentar junto al café. Lo dejamos cocer hasta que hierva y después esperaremos hasta que temple. Mientras esperamos a que se enfrie un poco.
En un recipiente mezclamos el azúcar con las yemas, la harina de maíz refinada y mezclaremos bien, seguidamente incorporaremos la leche reservada y batimos hasta que quede una masa homogénea, a continuación vertemos sobre ella un poco de leche templada, mezclamos y luego incorporamos el resto. Yo lo hago así, porque luego coloco en la cazuela un colador grande y vierto toda la mezcla, de este modo todas las impurezas se quedan en el.
Finalmente, cocemos al baño maria la mezcla  sin parar de remover, a fuego medio bajo, hasta que espese, y con cuidado de que no hierva.
Pasa la mezcla a un recipiente y tápalo con papel film, pero este debe de quedar totalmente adherido a la crema para que no se cree costra.
Praliné de avellanas
Precalentamos el horno a 170º C.
Preparamos una bandeja con papel de hornear y distribuimos los frutos secos sobre la bandeja.
Horneamos unos 10-15 minutos aproximadamente, dependiendo de la potencia del horno. Ojo no se quemen. Seguidamente retiramos del fuego y dejamos enfriar. Antes de que se enfríen podemos colocalos en un paño limpio de cocina y retirar frotando parte de la piel.
En una sartén ponemos el azúcar y sin remover esperamos a que se disuelva, a continuación vertemos los frutos secos, mezclamos y     volvemos a verter sobre el papel film hasta que se enfríen por completo.
Por último machacamos de forma tosca el paraliné en un mortero.
Crema de café y queso
En un recipiente mezclamos la crema de queso, con  2 cucharadas de azúcar, y la mitad de la crema de café. Cuando todos los ingredientes estén bien integrados añadimos la nata montada, incorporándola con movimientos envolventes.
Dejamos la preparación tapada con papel film unas horas en la nevera.
Montaje
En primer lugar igualaremos los bizcochos por la parte superior, para ello retiraremos el pequeño copete que se forma al hornear.
Después nos colocamos todas las preparaciones cerca de donde vamos a montar el pastel.
A continuación, pincelamos un poco la parte superior del bizcocho que tomaremos como base con jarabe de café líquido.
Colocamos un bizcocho en una plataforma giratoria a ser posible, y  ponemos una capa de crema de café. Introducimos parte de la crema de moca en una manga pastelera con una boquilla redonda grande. Y creamos alrededor del pastel un circulo de crema de moca.
Colocamos encima el segundo bizcocho, y también lo pincelamos con el jarabe líquido de café. Esta vez pondremos una capa generosa de ganache de chocolate con crema de whisky. Finalmente colocamos el último bizcocho, pero este invertido, de esta forma tendremos una superficie lisa.
Primero cubriremos todo el pastel con la crema de café y queso, y la dejaremos en la nevera 2 horas mínimo. Después, cubriremos la parte inferior con ganache de chocolate, y pegaremos en este el praliné de avellanas.


Por último. Vertemos sobre la crema de queso el jarabe denso de café y con la ayuda de una cucharadita formamos remolinos. Para finalizar podemos verter caramelo por los bordes de la tarta.




martes, 10 de mayo de 2016

Focaccia de romero y mejorana, y tomatitos cherry




A pesar de estos días de lluvia, comienza el buen tiempo y las comidas y meriendas al aire libre, y para acompañar estas divertidas veladas, que mejor que una deliciosa Focaccia que desprende un olor increíble a hierbas frescas y lleva unos tomatitos cherrys de tres colores.
Ingredientes

  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cucharadita de sal
  • 400 ml de agua templada
  • 1 sobre de levadura seca de panadería (7g)
  • ½ cucharadita de mejorana fresca picada (a poder ser)
  •  ½ cucharadita de romero fresco picado
  • 500 g harina

Relleno

  • tomatitos cherry de tres colores
  • unas ramitas de romero fresco

Elaboración 
En un bol mezclaremos todos los ingredientes de la masa, esta será bastante pegajosa, la dejaremos reposar unos 15 minutos antes de dejarla dentro de un taper toda la noche en la nevera.
Pasado este tiempo dejamos la masa fuera de la nevera hasta que tome temperatura ambiente. A continuación, la amasaremos entre 10 y 15 minutos.

Preparamos el molde con un trozo de papel vegetal y extendemos una finísima capa de aceite de oliva. Volcamos la masa en el molde y untamos la superficie con aceite de oliva, después presionamos con las yemas de los dedos hasta formar varias hendiduras. Colocamos los tomatitos alternando los colores en la medida que se pueda, y espolvoreamos un poco de romero fresco por encima.
La dejaremos reposar tapada en un lugar cálido unos 20-25 minutos.

Precalienta el horno entre 200ºC – 210ºC. Hornea la focaccia a media altura durante unos 20-25 minutos. Los últimos 8 minutos  baja la bandeja de la focaccia para que la base quede bien crujiente.
Una vez horneada espera unos 10 minutos antes de retirar del molde y luego déjala enfriar sobre una rejilla.

sábado, 30 de abril de 2016

Bizcocho de limón y yogur griego




Mañana es el día de la madre y que mejor que empezar un día tan especial con un delicioso bizcocho de limón glaseado. Para decorarlo he utilizado virutas de chocolate dorado y mini merengues.
La consistencia es increíble, y lo mejor es que si lo dejas bien tapado con papel film, al día siguiente está como recién hecho, no pierde ni sabor, ni textura.
Ingredientes

  • 190 g de azúcar
  • 1 yogur griego sin azúcar
  • la ralladura de un limón
  • 3 huevos a temperatura ambiente
  • 190 g de harina tamizada
  • 70 ml de jugo de limón
  • 1 cucharadita de levadura en polvo
  • 100 g de mantequilla a temperatura ambiente

Glaseado

  • 30 ml de jugo de limón
  • Entre 140-150 g de azúcar glas

Decoración

  • virutas de chocolate dorado
  • mini merengues



Elaboración
Precalentamos el horno a 180ºC, calor arriba y abajo.
Untamos ligeramente con mantequilla un molde rectangular y espolvoreamos un poco de harina.
En primer lugar derretimos un poco la mantequilla en el microondas.
En un recipiente mezclamos sin remover demasiado la mantequilla, el azúcar y la ralladura de limón.
Después añadimos los huevos uno a uno, incorporándolos en cada adición.
A continuación, es el turno de la harina tamizada, pero solo añadiremos la mitad. La mezclamos con delicadeza e incorporamos el zumo de limón, cuando esté bien integrado, agregamos el yogur, una vez unido al resto de ingredientes, terminamos con el resto de harina junto a la levadura.
Vertemos ¾ de la mezcla en el molde y horneamos durante 30-40 minutos, para asegurarnos de que está bien cocido, insertamos un palito de madera en el centro del bizcocho, y este debe salir limpio.

Sacamos del horno y esperamos unos 10 minutos antes de desmoldar sobre una rejilla para que se enfrié por completo. La parte superior del pastel es la que debe quedar debajo ya que queremos un a superficie lisa.
Una vez el bizcocho está frio, preparamos el glaseado mezclando los dos ingredientes.
Colocamos una placa debajo del bizcocho para recoger el sobrante y vertemos el esmalte de limón. Con una espátula podemos ir llevando el glaseado hacia los bordes.
Podemos secar el glaseado en el horno a unos 100ºC durante unos 7-8 minutos, pero entonces no le podemos poner la decoración.
Para la decoración debe secarse a temperatura ambiente, ya que una vez vertamos el glaseado se la ponemos, para que se quede enganchada .
Que tengáis un lindo día!:D

viernes, 8 de abril de 2016

Costillas de cerdo en salsa de chirivías y orejas de judas



Hoy os traigo salseo salseo, es decir, una receta con un sabor increíble, de las que hay que empezar a comer con un buen pan a tu lado. Aunque también puedes sustituirlo por arroz, o patatas.
El otro día cuando fui a comprar al Aldi, ya os comenté una vez que lo tengo muy cerca de casa, vi que habían varios artículos orientales, y me fije sobretodo en las setas deshidratadas, y me llamó la atención las orejas de judas. Así que las compré y decidí hacer un plato de fusión, ya que en Cataluña hay un plato de carne que se elabora con chirivías, que le enseño a hacer una amiga a mi madre. Y ella a su vez a mi, y me pareció estupendo combinar estos dos productos, y el resultado increíble.  Creo que de un día para otro mejoraría aún mas, pero no he tenido tiempo de comprobarlo, la costilla queda tan tierna y deliciosa que nunca queda nada de nada.
Ingredientes

  • 1 kg de costilla de cerdo troceada
  • ¼ pimiento rojo picado o troceado
  • 2 cebollas medianas picadas
  • 3 dientes de ajo con piel y una pequeña incisión, para  dorar la carne 
  • 2 dientes de ajo pelados para el sofrito
  • 1 zanahoria mediana cortada en trocitos
  • 2 chirivías, cortadas en de unos 3cm aproximadamente  y estos a su vez los cortamos verticalmente en 4 (formamos bastoncillos)
  • 25 g de orejas de judas deshidratadas
  • 1 puerro
  • 1 hoja de laurel
  • 1 cucharada de salsa de soja
  • 50 g de almendras laminadas
  • 125 ml  de vino blanco
  • 30 ml  de coñac
  • agua hasta cubrir
  • sal y pimienta
  • ¼ cucharadita de comino molido
  • 1 cayena
  • 1 tomate pequeño
  • 300 g de setas sitakes frescas
  • aceite de oliva

Para la picada

  • 2 dientes de ajo pelados y picados
  • 8 almendras crudas peladas y doradas en una sartén
  • unas ramitas de perejil


Elaboración
En primer lugar hidratamos las setas, en un bol con agua templada colocamos las setas y las dejamos dentro hasta que se vuelvan carnosas. Mas o menos hasta el momento de utilizarlas. Luego las escurres en un colador y ya se pueden utilizar.
Después, ponemos a calentar una cazuela amplia, cuando esté bien caliente añadimos el aceite de oliva, y los 3 dientes de ajo. Salpimentamos las costillas y las incorporamos a la cazuela junto a una hoja de laurel. Las cocinaremos a fuego medio alto hasta que estén bien hechas y doradas. Retiramos todos los ingredientes y reservamos.
En la misma cazuela ponemos a rehogar los 2 dientes de ajo, una vez estén un poco dorados añadimos la zanahoria picada, y el pimiento rojo troceado. Cocinamos unos minutos e incorporamos las dos cebollas picadas.
Una vez la cebolla comienza a transparentar ponemos el puerro picado. Cocinamos todo unos minutos, hasta que estén bien pochadas todas las verduras y las colocamos en el vaso de la batidora, junto a un tomate pelado, y los ajos reservados de la carne (los ajos pelados). Vertemos ¼ vaso de agua y lo trituramos todo.
Retomamos nuestra cazuela a fuego medio alto, y añadimos la carne reservada sin el laurel junto a la cayena, vertemos el vino y el coñac, esperamos un minuto e incorporamos el sofrito.
A continuación, vertemos el agua necesaria para cubrir la carne. Después añadimos las especias, y una pizca de sal, junto a las chirivías.
Una vez rompa a hervir, bajamos el fuego a una temperatura media-baja. A los 10 minutos de cocción añadimos las setas previamente hidratadas. Dejamos cocinar unos 30-35 minutos a fuego lento, removiendo con cuidado de vez en cuando. Unos 5 minutos antes de terminar la cocción, salteamos en una sartén las setas sitake (las puedes cortar en ¼ o a láminas gruesas), con una picada y se las añadimos a la salsa, junto a 1 ½ cucharaditas de salsa de soja. Después rectificamos de sal si fuera necesario, según gustos.
Para la picada solo tenemos que machacar todos los ingredientes en un mortero.
Previamente a servir doramos un poco unas láminas de almendra en una sartén, par espolvorearlas por encima de la carne.