martes, 23 de septiembre de 2014

Crema pastelera


Una crema básica de la repostería, hay muchas formas de hacerla, aquí os explico la que yo utilizo hasta nuevo aviso, ya que como voy probando añadiendo o quitando, aquí y allá, no se donde acabaran los experimentos.
INGREDIENTES
1 vaina de vainilla
4 yemas
La piel de un limón pequeño (evitando la parte blanca)
1/2 litro de leche entera
75 g de azúcar
40 g de harina refinada de maíz
ELABORACIÓN
En primer lugar reservaremos un poco de leche, el resto lo pondremos a calentar junto a la vaina de vainilla abierta por la mitad y la parte amarilla de la piel de un limón. Lo dejaremos cocer hasta que hierva y después esperaremos hasta que temple. Mientras esperamos a que se temple, ir moviendo la leche de vez en cuando o las motitas de la vainilla se quedaran adheridas a la partícula que se le crea en la superficie a la leche cuando comienza a enfriarse.
En un recipiente mezclaremos el azúcar con las yemas, la harina de maíz refinada y mezclaremos bien, seguidamente incorporaremos la leche reservada (1/4 de vaso) y batiremos hasta que quede una masa homogénea, a continuación vertemos sobre ella un poco de leche templada, mezclamos y luego incorporamos el resto. Yo lo hago así, porque luego coloco en la cazuela un colador grande y vierto toda la mezcla, de este modo todas las impurezas se quedan en el.




Finalmente, coceremos la mezcla  sin parar de remover, a fuego medio bajo, hasta que espese, y con cuidado de que no hierva.

Pasa la mezcla a un recipiente y tápalo con papel film, pero este debe de quedar totalmente adherido a la crema para que no se cree costra.

Dejaremos enfriar.


lunes, 22 de septiembre de 2014

Para el Reto "Color y Sabor de Temporada": Canalones de espinacas con bechamel de especias

Una forma muy rica de comer unas saludables espinacas, ya que normalmente por su color suelen ser menos apetecibles para los niños.

Si no os gustan las pasas, creo que deberíais quitárselas después de cocinadas, ya que le aportan sabor a la mezcla.
INGREDIENTES
300 g de espinacas frescas
1 puerro
1 diente de ajo
30 g de piñones
20 g de pasas
Sal
3 cucharadas de aceite de oliva
Queso rallado para espolvorear (al gusto)
Para la bechamel
1 cucharada de mantequilla
3 cucharadas de aceite de oliva
600 ml de leche
40 g de harina
Una pizca de ají picante
Una pizca de pimienta de jamaica en grano molida (con el molinillo de especias)
Una pizca de pimienta negra en grano molida (utilizo el molinillo de especias)
¼ cucharita de nuez moscada
Sal
ELABORACIÓN
En primer lugar haremos el relleno, para ello pondremos en una sartén amplia un poco de aceite donde comenzaremos a rehogar un diente de ajo picado muy pequeñito. Seguidamente añadiremos el puerro finamente picado y lo cocinaremos unos minutos.



A continuación, las pasas y después los piñones, rehogaremos un poco todos los ingredientes e incorporaremos las espinacas limpias. Iremos removiendo hasta que hayan bajado de volumen y estén integradas con los demás ingredientes, salaremos, y retiraremos del fuego.




Para hacer la bechamel, pondremos en una cazuela la mantequilla y el aceite de oliva, una vez derretida la mantequilla, incorporamos las especies y después añadiremos la harina, y la rehogaremos. En mi caso aparto la cazuela del fuego, y voy incorporándole la leche templada poco a poco sin dejar de batir, integrándola en cada adición.





Echaremos unas tres cucharadas al relleno y mezclaremos. Para que la bechamel no nos forme costra la taparemos con papel film de cocina.

Para cocer la pasta, pondremos en una cazuela baja, abundante agua a cocer con un chorrito de aceite y una pizca de sal. Cuando empiece a hervir añade los canalones suavemente, uno a uno, bajamos un poco el fuego y dejamos cocer durante unos 10 minutos (o según indique el envase), los vamos sacando y colocando en un paño limpio. Iremos rellenando los canalones, disponiendo cucharitas de relleno en la parte superior, y enrollaremos. Los iremos poniendo en una fuente refractaria, previamente untada con un poco de mantequilla, esto evitará que se queden pegados a la fuente.







Finalmente, los naparemos con la bechamel, y espolvorearemos con el queso rallado. Gratinaremos en el horno unos 5 minutos aproximadamente o hasta que veáis que está doradito el queso.






martes, 9 de septiembre de 2014

Cocadas


Una receta dulce, rápida y muy rica. Estas galletas, son como pequeños merengues de coco. Ligeras y jugosas, ideales para aquellos que como a mi les encante esta fruta tropical.






INGREDIENTES
150 g de coco deshidratado
70 g de azúcar
30 g de azúcar vainillada
2 claras
Pizca de sal
ELABORACIÓN
Precalentamos el horno a 180º.
En primer lugar montaremos las claras, para ello utilizaremos un recipiente que este muy limpio y seco.
Verteremos las dos claras junto a la pizca de sal en el bol y comenzaremos a trabajarlas, a medida que las claras van aumentando su volumen y van cogiendo aire, iremos rociando el azúcar poco a poco. Cuando adquiera una consistencia donde podamos formar picos suaves, dejaremos de batir.
A continuación, integraremos el coco con una espátula realizando movimientos envolventes.
Seguidamente colocaremos la mezcla en una manga pastelera con boquilla rizada, e iremos formando las cocadas  en la bandeja del horno, a la que previamente habremos colocado papel de hornear.
Por último, las introduciremos en el horno, con calor arriba y abajo, hasta que estén doraditas (entre 10-15 minutos aproximadamente).



miércoles, 3 de septiembre de 2014

Potaje de garbanzos con acelgas


Quien me iba a decir a mi que ahora me gustarían los potajes con la guerra que le daba a mi madre y a mi abuela para comérmelos. Acababa con la paciencia de todos. Cuando pasaba los veranos en el Vendrell con mi abuela, ella siempre ponía potajes de todos los tipos, y por entonces dos de mis tías tenían entre 18 y 20 años, y claro tenían que vigilar que la niña se comiera la comida, pero por desgracia para ellas la niña tenia mucha más paciencia de lo que ellas hubieran querido, y acababan dejándome en la cocina con mi plato de potaje, mientras ellas se arreglaban para salir, no sin antes avisarme de que cuando volvieran tenia que estar terminado. Entonces colocaba la silla al lado de la encimera,  y volcaba más de la mitad de la comida del plato en la olla, porque si lo echaba todo no se lo iban a creer, y con el resto practicaba el arte de llevar la comida hacia los lados dejando huecos en el centro, ya que crea el efecto de haber menos. Cuando volvían de ponerse guapas, tocaba el acto final, unas lagrimillas, unos ojitos dulces y un no puedo más ya me he comido mucho, y con las prisas que tenían me dejaban levantarme. Lástima que con mi madre nunca resultó, porque ella no se levantaba de mi lado hasta que no me lo acababa todo, y tenía mucha pero mucha paciencia.
Pero bueno la cosa ha cambiado y ahora si me gustan, y para mi sorpresa a mi niña también.
Así que después de mucho divagar, os dejo una receta sencilla de potaje de garbanzos con acelgas.

INGREDIENTES
300 g de garbanzos secos
300 g de acelgas
1 zanahoria mediana
1 cebolla mediana
1 cabeza de ajos
1 tomate pequeño
¼ de pimiento rojo
1 pimiento verde de un tamaño medio
¼ cucharadita de comino molido
1 patata grande cortada a trozos
1 hoja de laurel
3 cucharadas de aceite de oliva
1 litro de agua ( o la cantidad que necesitéis para que cubra los ingredientes)
2 chorizos
2 trozos de morcilla
Sal
ELABORACIÓN
Lo primero que tendremos que hacer es poner los garbanzos en remojo la noche anterior. Los ponemos en un recipiente con suficiente agua, por lo menos dos dedos por encima de los garbanzos, ya que absorberán el agua y aumentarán de volumen. Los dejaremos en la nevera toda la noche (deben estar entre 10-12 horas).
En una olla a presión, pondremos el agua, la zanahoria y la cebolla peladas, los pimientos, la hoja de laurel, las tres cucharadas de aceite, y la cabeza de ajos a la que habremos quitado la parte externa. También añadiremos el tomate al que le haremos un pequeño corte en cruz en la parte superior (así no revienta en la olla), por último los garbanzos y la patata.



Después pondremos a cocer, y cuando comience a hervir retiramos las impurezas y cerramos la olla, ponemos el fuego a una temperatura media-alta, y dejamos que cueza durante unos 25 minutos aproximadamente.
Una vez transcurrido el tiempo, retiraremos la tapa y volveremos a quitar impurezas. Sacamos todas las verduras, excepto las patatas, retiramos una vez fríos, la piel a los dientes de ajo y al tomate, y trituramos todos los ingredientes. Volvemos a incorporar la mezcla a la olla junto con las acelgas, el comino, los chorizos y las morcillas (previamente los desgraso un poco, sumergiéndolos unos minutos en un cazo con agua hirviendo). Dejo que se cueza unos 10 minutos más o hasta que las acelgas estén tiernas, con la tapa abierta.


Cocinado de esta manera el potaje no se hace tan pesado, no lleva ningún ingrediente sofrito, las especies se las aporta el chorizo y la morcilla, el comino dicen que es digestivo, y gran parte de la grasa ha sido retirada.
Espero os guste!!!

martes, 26 de agosto de 2014

Galletas Anzac


Las galletas que os propongo hoy son originarias de Nueva Zelanda y Australia y toman su nombre de las siglas del Australian and New Zeland Army Corps (el Ejército de Australia y Nueva Zelanda).
La historia de estas galletas se remonta a la Primera Guerra Mundial, cuando las esposas, madres y novias de los soldados pensaron una manera de aportar a sus seres queridos una alimentación adecuada en el frente de batalla. El problema residía en que el producto tenia que viajar en los buques largas temporadas de tiempo y sin refrigeración. De esta forma a un grupo de mujeres se les ocurrió la solución, crear una galleta que combinara avena, coco, azúcar, mantequilla y miel de calla o melaza.  Estos alimentos tardaban más en estropearse y solían estar presentes en las despensas de muchos hogares, de aquí que estas galletas no lleven huevo, el jarabe de oro (la melaza o la miel) actúa como agente de unión.
Hay dos maneras de comerlas según gustos, más suaves y blandas, o más crujientes y duras, para obtener estas últimas hay que añadirle un poco más de azúcar.
La receta original no lleva pasas, pero tenia unas por casa y se las añadí para probar como quedaban y el resultado me gustó.

INGREDIENTES
125 g de harina de trigo
125 g de copos de avena
150 g de azúcar
65 g de coco desecado rallado
125 g de mantequilla
2 cucharadas de jarabe de oro o melaza
½ cucharadita de bicarbonato de sodio
1 cucharada de agua hirviendo
Un puñadito de pasas (es opcional, la receta original no las lleva)
PREPARACIÓN
Precalentaremos el horno a unos 150º.
En primer lugar, mezclaremos en un cuenco todos los ingredientes secos, excepto el bicarbonato.

En una cacerola pequeña derretiremos la miel con la mantequilla, removiendo suavemente hasta que se disuelvan y se integren.

Después mezclaremos el bicarbonato de sodio con el agua caliente, y se lo incorporemos a la mezcla de mantequilla, una vez fuera del fuego.
 Lo ponemos todo en el bol de los ingredientes secos y los mezclamos.

En una bandeja de horno iremos colocando cucharadas de la mezcla del tamaño de una nuez,  dejando espacio entre ellas porque aumentaran de volumen.

Hornearemos a 150º durante unos 20 minutos aproximadamente, transcurridos los 10 primeros, yo puse el calor solo en la parte de arriba, ya que la galleta debe tomar un color dorado.
Esperar unos minutos antes de pasarlas a la rejilla porque salen muy blandas, luego cuando se enfrían se endurecen.